viernes, 8 de agosto de 2008

"Mi aventura de ser docente"


Intentar recordar o reconstruir un hecho académico de mi primera sesión de clase en mi quehacer docente, quiero decirles que no es fácil, porque han pasado casi 24 años de actividad académica, pero en este intento, en una acción retrospectiva daré cuenta de mi acción: Decirles que en mi escuela me prepararon con una filosofía educativa de dar y aporta lo más que uno pudiera, sin embargo en la realidad, en la practica docente no todos estamos entregados para ello…….bueno eso no me interesa …soy yo …es mi realidad la que tengo que expresar y compartir; esa primera clase frente a 51 alumnos en un local improvisado, a una temperatura ambiental de aproximadamente de 28 grados centígrados, y en el horario de 12:00 a 14:00 hrs. Imagínese que reto fue desarrollar una clase, primero por las condiciones del espacio, la temperatura ambiental, la fatiga de los alumnos(as), pero tenia que demostrarme que si tenia las herramientas pedagógicas para iniciar esa primera clase; indudablemente que para ello había elaborado mi planeación de clase en función a la metodología que se me había trasmitido en la escuela y bajo la corriente del conductivismo.

Al presentarme en el aula percibí las miradas de mis alumnos (as) con cierto escepticismo, inicie presentándome con ellos dando los pormenores de mi carrera profesional, mis gustos y preferencias, mi natalidad; y después ellos se fueron presentando y no falto en el proceso de presentación risas, y algunas bromas en donde tuve que intervenir con le propósito de mantener el orden porque no podía permitir que las cosas de disciplina se me relajaran, porque entonces daría la impresión de no tener habilidad de conducir al grupo y poder desarrollar lo que había planeado para ellos.

En el proceso de presentación fui identificando que habían alumnos con cierta facilidad de palabras, seguros de ellos mismos, otros muy tímidos, algunos con cierta dificultad de palabras y otros queriendo propiciar el desorden, por lo que tuve que desplazarme en el aula y algo que me a funcionado desde ese momento es no permanecer sentado y dejar que le hagan a uno rueda, porque eso es motivo de no visualizar el comportamiento total del grupo.

Seguido después, les di a conocer el programa del curso y no falto alguien que me hiciera algunas preguntas sobre el significado de algún concepto, por lo que sentí que era el momento de demostrar que si dominaba la materia del curso y que además ellos tenían mucho que aprender. De repente escuche decir de un alumno, profe… ya es hora de salir, cheque el tiempo y en efecto la clase había terminado y solo les pedí que me regalaran unos minutos, no se si por nerviosismo o emoción, se me estaba pasando realizar el pase de lista; por lo que les indique que como fueran escuchando su nombre se retiraran.

Al finalizar la clase, no falto que algunos se quedaran a preguntarme que si me gustaba el lugar, que por de tan lejos, que si íbamos a salir al campo a efectuar practicas, por lo que me permitió comprender en ese momento por donde tenia que transitar para lograr los objetivos del curso, ganarme su confianza de los muchachos(as), el respeto y dar lo mas que pudiera en mi practica docente.
Con respecto a la materia de Física, que la tuve que impartir sin ser de mi perfil profesional me acorde de aquel objetivo general que nos lo compartió mi maestro de Didáctica General y decía “el maestro y el alumno aprenderán juntos.” o a veces decía “no enseño pero como aprendo”.
De momento, eso es todo lo que puedo comentar y dejo a mi entera consideración sus sanos comentarios y criticas.



2 comentarios:

Gabriela dijo...

Maestro Juan:

Al estar leyendo sus comentarios acerca de su aventura de haber iniciado su semestre, me lo imagine y recorde lo duro que es a veces cuando nos tocan las ultimas clases, en donde todos ya estan cansados y es todo un reto el levantar ese animo, le felicito por lo bien que logro superar aquella primera ocasion en la que tuvo oportunidad de estar frente a un grupo. Le invito que visite mi blog tambien es http://fernandezga.bogspot.com/
Hasta pronto Gabriela Fernandez

Mary Carmen dijo...

Juan:

Al bajarnos del pedestal, en el cual algunos docentes se instalan, nos permite aprender con nuestros alumnos.

Reconocer que no somos la biblioteca ambulante y que cada día, cada momento aprendemos algo nuevo es indispensable para incorporarnos en los procesos de enseñanza-aprendizaje, sobre todo en esta sociedad del conocimiento. Todos generamos información y la compartimos.

Saludos